Pensando pequeñeces aparecen las grandes historias. …
Siempre he soñado más de la cuenta, siempre he sentido la necesidad de ayudar a aquellos que tropiezan por el camino, siempre he tratado de no caer detrás, empatizar y pensar. No hay tiempo para llantos, ni para desesperaciones, solo hay que dedicarle a todo su tiempo justo y, pensar que no solo existe aquello que nos envuelve en oscuridad cada pensamiento, porque siempre existirá algo que nos permita volar a lo más alto, algo que libera nuestra alma, aunque sea por un momento y nos permite tomar aunque solo sea un soplo de aire, en una absoluta paz.
A veces la vida te hace sangrar, te hace llorar cada recuerdo y cada mal momento que vives, te hace no querer nada más que meterte en la cama y dejar que el tiempo pase. Pero espero, confío y espero, en que una depresión así sea más para depurar los malos ratos que para acumularlos y hundirnos más. Así que eso… espero…
Echo de menos el cariño y el amor que antes movían mis días constantemente, echo de menos mi fuerza y mi sonrisa imbatible, echo de menos mis ganas por volar, por conocer y por aprender, hay mucho mundo y parece que cada vez me interesa un poco menos… que triste… tal vez cada vez desee más que llegue mi triste título final, que se acabe por fín mi libro y termine el último capítulo de mi vida… Ésta sensación de vacío no es la felicidad que deseaba.
Indiferencia… el sentimiento más triste de nuestro diccionario… cada vez comprendo mejor su significado… La desesperación, la pena y la rabia ya colman mi cabeza, no puedo pensar claro, y así llega la indiferencia… un sentimiento que antes despreciaba y ahora lo utilizo como placebo, es mejor no sentir que sentir el dolor que siento.
No veo ya puertas ni ventanas, solo veo cuatro tristes muros y un techo que cada vez más se cierran. Ya no puedo ni siquiera mantener las paredes quietas, se cierran y me encierran y solo sueño con que alguien llegue de alguna parte con un gran mazo gigante que destruya mi triste cárcel…
¿Y yo? ¿Quién soy ahora yo? ¿Quién era yo?...
Mi historia comenzó cuando mis prejuicios sobre el mundo se desvanecieron, cuando vi por primera vez que las casualidades existen, y que la suerte marca nuestro camino… Esa, comencé a ser yo…
Comencé a ser yo cuando tantas personas comenzaron a influir en mi vida, comencé a ser yo desde que aprendí tanto de todos los que me rodeaban y me rodean…
(En un par de días colgaré los primeros capitulillos, un abrazo enorme gente)
-Pilu-