lunes, 2 de julio de 2012

delirios del momento

Hoy no hay vida de despedidas,
hoy no hay historias que contar,
no hay retos, ni salidas,
no hay nada que atrapar
Tanto jugando a ser pequeños,
nos fuimos a saltar, y hace poco que me han dicho
que sin piernas me voy a quedar.



No te preocupes pequeña,
como siempre todo pasará,
se alejarán los malos pensamientos,
y podrás sonreír de verdad una vez más
podrás distraer tu cabeza,
y hacer que el sueño la atrape, sin necesidad de colocarte.
Mañana rey, mañana.
Mañana hay que moverse para cambiar el mundo, pero tanto pensar en mañana, no me deja tiempo para pensar en hoy.
Hoy,
hoy es un día importante,
no ha sido nada especial,
pero yo me siento más capaz.
He revuelto sueños pasados y mi alma estaba tranquila.
¿Fantasmas del pasado?
Ya ninguno me ronda.
Se habrán cansado de esperar a que corra huyendo y me esconda.


Adoro estos delirios fugaces, no piensas ni evades, eres libre como el arte.
Te empapas de argumentos sin sentido, de ladrones de regalos y de sueños prohibidos.
Te encuentras con tigres, leones y con algún que otro gamusino.
Es curioso como el mundo te va presentando el camino. Más curioso es cómo te sorprende un poco más y te deja amablemente sonreír mientras no molestes a nadie.


Pensando en una piscina, me colé en un charco, ha llovido tanto, que me he hundido y mi alma, como el agua, se ha desbordado. No es un buen color ese azul tan manchado.
Finalmente un aullido me devuelve la visión, abre los ojos pequeña, ahora comienza la acción. Muévete o sucumbe, esto no es de nadie más. Sigue tu camino, o te vas a quedar muy atrás. El mundo sigue girando, contigo o sin ti. No hay tiempo para más.
Arriba y despierta, que el sol ya en lo alto está.
Déjame que me brille en la cara, y por un momento, en silencio y calma... respirar...


No hay comentarios:

Publicar un comentario